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Fofu, fofo... qué?

24.5.12

Eso es lo que dije yo cuando oí hablar por primera vez del diy de hoy.

Unos cuantos meses han pasado desde mi última entrada y ya echaba de menos poder escribir y compartir algo mío con quien desee invertir un ratito de su tiempo en echarle una ojeada a mi muy modesto blog. 

En esta ocasión, traigo un DIY muy divertido y muy adictivo. Si te gustan las muñecas, tienes habilidad en las manos y un poco de paciencia te unirás, sin duda, al furor "fofuchero".
Las Fofuchas son unas simpáticas muñecas que se hacen con goma eva. Su principal característica es que tienen una cabeza y zapatos muy grandes y un cuerpo muy delgado, pero a pesar de esta desproporción os aseguro que quedan muy monas.

Mi incursión en este mundo es muy reciente y se lo debo a mi hermana que tras ver una de estas muñecas en un escaparate, investigó que eran y supo que se llamaban fofuchas. 
Con este dato, busqué por la red y resultó que hay una auténtica fiebre por estas muñecas. Se hacen como churros y si tienes una comunión este año es muy posible que la muñeca de la tarta sea una de ellas.
Tutoriales en youtube de como se hacen hay a montones, y pap (paso a paso) en foto igual, así que después de estudiar como se hacen me animé a intentarlo.

Mi primera fofucha es un hada del bosque y está sin terminar porque quiero completarla con unas hojas y unas flores, y estoy esperando para conseguir unos perforadores de formas que me facilite el trabajo.
De todos modos, por ser la primera, ha sido mi conejillo de indias y la he hecho y deshecho no se cuantas veces, así que lógicamente dista mucho de estar perfecta, pero al menos sí está aceptable. 
Mi segunda fofucha ha sido el regalo que le he hecho a mi madre en el día de las madres. Hacía poco que mi madre había ganado el título de Miss en un certamen al que se presentó y me pareció una idea original y divertida hacerle una Miss fofucha a su imagen y semejanza.
El resultado es el siguiente.

 

¿Que os parece? ¿Estáis de acuerdo conmigo en que resultan ser muy simpáticas y tiernas estas muñecas?
Si así es, no os lo penséis y animaros a intentarlo ya que con muy pocos materiales podréis conseguir que vuestras manos creen estas adorables muñecas.


Porque más vale tarde que nunca...

2.1.12

DIY: Zapatos glitter

Como no podía ser de otra manera, aquí estoy con otro DIY absolutamente imprescindible para una "diyera" fashion que se precie.

Os voy a contar un secreto..., esta temporada se lleva el... ¡GLITTER!  ¿A que no os lo podíais haber imaginado nunca? 
Los escaparates de las tiendas de moda están atestados de prendas y complementos brillantes para que no pasemos desapercibidas allá donde vayamos.
Es una tendencia que, particularmente, me gusta en pequeñas dosis para el día, luciéndolo en pequeños complementos y para la noche admite una dosis de brillo algo mayor pero siempre en prendas con estilo, para no caer en lo vulgar y evitar que nos confundan con una bola de discoteca.

En definitiva, mi deseo glitter para la temporada eran unos zapatos. Tenía muchas ganas de tener unos, pero no terminaba de encontrar aquellos que me convencieran.
¿La solución? En mis manos:  Do It Yourself.
Y dicho y hecho, después de ver unos cuantos vídeos para tomar y comparar ideas, me embarqué en la aventura de hacerme unos glitter shoes.

Lo primero, los zapatos. Yo he tenido que comprarme unos, porque no tenía ninguno que pudiera aprovechar para customizar, así que me he comprado unos bonitos pero baratos (por si acaso el resultado era un desastre que la pérdida no me doliese demasiado). El inconveniente es que los zapatos han quedado ideales y yo voy a lucir muy cool pero con los pies destrozados, ya que mi experiencia me ha enseñado que barato no suele ser sinónimo de comodidad en lo que a zapatos se refiere.

Los materiales que he necesitado han sido los siguientes:


Lo primero que aconsejo es cubrir la superficie sobre la que vayáis a trabajar con papel de periódico para facilitarnos el trabajo a la hora de recoger y limpiar.
Además, es recomendable usar una caja sobre la que espolvorear el zapato con la purpurina para poder utilizar el exceso que en ella caiga. Es tan sencillo como llevar la purpurina a una esquina de la caja y volver a meterla en el tarrito en el que viene.

La imagen está movida porque la ha tomado mi hijo
de 4 años pero sirve para ilustrar lo recomendado anteriormente.
Y tras estas escuetas recomendaciones, el paso a paso del DIY que es tan simple como lo que sigue:

Hay que encolar la superficie del zapato teniendo cuidado de que no caiga cola en zonas del zapato en la que no deseamos tener purpurina, se puede hacer por  pequeñas partes o no. Si lo hacéis de la primera forma tened en cuenta que las uniones entre las zonas encoladas se van a notar un poquito.

A continuación hay que cubrir con purpurina la zona encolada y sacudir el exceso dando unos golpes a la suela del zapato. Una vez cubierto el zapato en su totalidad, hay que dejar que se seque.
Hay quien da el trabajo por terminado en este punto, o quien cepilla el zapato para retirar el exceso de purpurina que no se ha pegado y ya está, pero a mí no me convencía este acabado, más que nada por no ir dejando un rastro de purpurina a nuestro paso, así que decidí fijar la purpurina al zapato con un barniz mate en spray.
El resultado, el deseado, la purpurina no se desprende lo más mínimo, pero el inconveniente es que el barniz al ser mate ha eliminado el brillo de la purpurina, con lo cual tenía que ingeniarme algo que le devolviese al zapato su antiguo resplandor.
La solución: la laca con glitter. Cubrí todo el zapato de laca de brillo plateado.
Después, un cepillado para asentar lo fijado y retirar el exceso, y ¡tarán! mis zapatos ahora si están terminados.

Zapato original

 Zapato tras DIY.


 Si os gusta no lo penséis que ya veis que resultado tan aparente con un trabajo tan sencillo.